El concepto de Economía circular, se puede describir como un modelo de producción y consumo en el que se rompe con el esquema lineal de fabricar, usar y tirar. Planteando un enfoque en el que se conecta la fase final del modelo lineal, con algunas de las fases anteriores, permitiendo volver a poner el producto o parte de él, en proceso productivo.
El planteamiento de la Economía circular se basan en tres pilares, sobre los que se pueden construir distintos esquemas:
- Reducir el impacto medioambiental, incrementando los procesos de recuperación de materiales, reduciendo residuos y contaminación. El objetivo es diseñar productos que puedan ser reciclados hasta conseguir eliminar el concepto de desecho.
- Incrementar la vida útil de los productos. Economía circular no solo es reciclar,también consiste en diseñar y fabricar productos que puedan ser reciclados, priorizando los procesos de reparación, reutilización, para incrementar la vida útil de los productos al máximo.
- Regenerar los sistemas naturales, con el objetivo de mejorar los entornos y la biodiversidad de los ecosistemas, como el tratamiento de los desechos y su reincorporación al medio natural.
Partiendo de estos tres principios, las empresas diseñan distintas estrategias para cumplir con las iniciativas que se están poniendo en marcha, como el Reglamento de EcoDiseño para productos sostenibles(ESPR) o el Reglamento de materias primas, ambos de la Unión Europea.

Principales retos
Las iniciativas, tanto públicas como privadas, relacionadas con la sostenibilidad y la economía circular, han llegado para quedarse. Pero como cualquier proceso de transformación, requiere de un periodo de adaptación y adopción. Toda la industria mundial, desde los productores de materias primas, hasta los consumidores, han participado del modelo lineal de producción, en el que las materias primas se transforman en productos, que una vez consumidos se desechaban. Romper este esquema, está costando mucho esfuerzo a todos los participantes. Hay que cambiar la forma en la que las materias primas son producidas, transformadas y consumidas, para adaptarlas a un modelo circular, responsabilidad de todos los participantes.
Transformar los proceso productivos, requiere de inversión que permita realizar una transición desde un modelo a otro. Los retos a los que se enfrentan las empresas y los gobiernos son muchos, pero a modo de resumen, podemos enumerar los siguientes:
- Rediseño de los procesos de producción. Las compañías deben transformar sus propios procesos, para que estén alineados con los principios de economía circular. Esto significa, que hay que plantear un cambio en la forma en la que se diseñan los productos, se construyen y se venden. Las empresas deben buscar la forma de, no solo crear productos de valor para sus clientes, sino que dichos productos estén alineados con las iniciativas de economía circular.
- Rediseño de la cadena logística y de suministros. Con el actual modelo línea de producción, el diseño de las cadenas logísticas y de suministro, está pensado para hacer que los productos, avancen por el esquema lineal del actual modelo productivo. Durante años, las empresas han rediseñado y optimizado los procesos logísticos y de suministro, con una premisa, el producto debe llegar al cliente. Las iniciativas de economía circular, plantean la necesidad de un rediseño de la cadena logística y de suministro, para que los productos, no solo avancen en la dirección del cliente, sino que sean igualmente eficientes, en que puedan volver al fabricante. Por tanto, es muy importante para el éxito de los esquemas de economía circular, que las empresas adapten sus procesos para implementar un modelo de logística inversa.
- Asumir la responsabilidad de los proveedores. Algo que las empresas no han tenido muy en cuenta, ha sido la responsabilidad que tienen con los productos que compran y el cumplimiento normativa de sus proveedores. Los modelos de economía circular, buscan implicar a las compañías, en esquemas de responsabilidad no solo con sus clientes, sino también con sus proveedores. Conocer cómo se fabrican los productos que una compañía compra a su proveedor, es requisito indispensable, para no romper el modelo de economía circular.
- Comportamiento de los clientes y consumidores. Los modelos de economía circular están siendo promocionados por distintos actores sociales, desde gobiernos que buscan desarrollar políticas de producción más sostenibles, empresas que ven una oportunidad para aportar un valor, hasta consumidores finales, que exigen el cumplimiento de ciertos criterios de producción alineados con los movimientos sociales de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Pero todo esto plantea a las empresas una cuestión importante ¿está dispuesto el cliente a soportar el cambio de modelo?.
Aunque existen numerosos retos que se deben abordar, es importante tener en cuenta, que transformar el proceso productivo es una tarea compleja. Todos los actores deben iniciar procesos de transformación, midiendo el impacto que sus cambios tienen en el siguiente eslabón de la cadena, y buscando una alineamiento hacia atrás, que les permita garantizar que sus proveedores también están alineados con su propio proceso de transformación.
La importancia de los datos
Hoy en día, todo son datos. Sin los datos, las compañías, gobiernos y usuarios, tendrían muy complicado producir y consumir productos. Desde la importancia de los datos, para la extracción de materias primas, pasando por la cadena logística o la producción, los controles que los gobiernos aplican para el cumplimiento normativo y terminando por la percepción que el consumidor final tiene del producto, por ejemplo por las campañas publicitarias.
Pero al igual que ocurre con los productos físicos en el modelo lineal, los datos y su procesamiento, también tienen un planteamiento lineal. Las compañías gestionan los datos asociados a sus productos, con el fin de conseguir optimizar sus propios procesos productivos. Estos datos se gestionan como silos de información, propiedad de la compañía y convirtiéndo se en uno de sus principales activos. En función de las necesidades del proceso productivo, parte de estos datos se comparten con clientes, para acompañar al producto en la siguiente etapa. En algunas ocasiones, entidades gubernamentales solicitan datos para verificar el cumplimiento normativo, caso de trazabilidad alimentaria.
El siguiente esquema, es un ejemplo del actual modelo de silos de información que gestionan las compañías. El proceso productivo requiere de poder compartir cierta información con la siguiente etapa.

La opacidad del proceso obliga, tanto a compañías como a consumidores, a construir los procesos en una sola dirección, ya que los datos obtenidos de etapas anteriores son difícilmente verificables, no existen procesos que permitan su verificación, para poder medir el nivel de confianza que tienen los datos. Simplemente confiamos en que la etapa anterior no nos esté engañando.
Este modelo lineal de compartición de los datos, complica enormemente incorporar esquemas de economía circular. Los productos ahora, tienen que recorrer el camino contrario y es importante que los datos asociados a los productos, también puedan recorrer dicho camino inverso. Plantear escenarios en los que implementar procesos de reciclado de partes del producto, sin tener la información real de dichas partes, es caro e ineficiente. En muchos casos es más barato abandonar el procesos de reciclado y parte de este problema, es la falta de información, al no existir procesos que permitan a la información moverse hacia atrás.

Los datos relacionados con los procesos de trazabilidad de los productos, en el actual modelo lineal, se centran principalmente en transportar datos hacia adelante en el proceso. Gestionando evidencias de etapas anteriores del proceso productivo. Por ejemplo, en el sector agroalimentario, la trazabilidad se centra en garantizar el origen y procesamiento de los alimentos. El impacto que algunos sectores, como el agroalimentario, tienen en el cliente final, han obligado a instituciones públicas y privadas, a desarrollar normativa que garantice los protocolos de trazabilidad. Pero otros sectores, no tienen tales exigencias, lo que complica la implantación de modelos de economía circular.
La trazabilidad de los productos y en consecuencia de los datos asociados a dichos productos, se convierte en un elemento esencial, para el éxito de las iniciativas de economía circular. Pero dicha trazabilidad, debe ser desarrollada de manera eficiente, para permitir generar nuevos modelos de compartición de los datos, entre distintos actores de la cadena de producción. Que los datos sean accesibles e irrefutables, es un requisito indispensable para construir procesos seguros y confiables que cumplan con los requisitos planteados por los modelos de economía circular.
Otro aspecto importante, relacionado con el tratamiento de los datos asociados a los productos y los procesos productivos, es que habría que transformar el modelo de cooperación entre las empresas, intentando romper las actuales barreras existentes en el esquemas proveedor-fabricante-cliente. Explora nuevos esquemas de compartición de datos que permita a los tres actores, incrementar la eficiencia de sus procesos de toma de decisión. Las empresas toman decisiones en base a los datos que manejan, si somos capaces de ampliar el conjunto de datos sobre los que se toman las decisiones, no solo al ámbito de los silos controlados por la compañía, sino también a los otros silos que participan, se podría aumentar la eficiencia operativa de todo el proceso.

Un modelo de compartición segura y confiable de los datos con proveedores y clientes, como muestra el esquema anterior, incrementará la eficiencia de los procesos de toma de decisión, ya que las decisiones se toman sobre datos que cuentan con un linaje verificado. El linaje de los datos, es crucial para construir esquemas de confianza, sin estos esquemas, las compañías no podrían confiar en la información necesaria para sus procesos. Poder garantizar el linaje de la información, aunque dicha información no sea gestionada por sus propios silos, permite a las compañías tomar decisiones más eficientes. En el esquema, la compañía C, podría aumentar la eficiencia de alguno de sus procesos, si puede ver cómo el proveedor de su proveedor, la compañía A está proveyendo de productos a la compañía B y cuales son los cambios que se tendría que realizar en su planificación, en función de lo que está viendo.
Optimizar procesos de producción, generando solo la cantidad de producto necesaria para suplir la demanda, es un sueño para la mayoría de las compañías que tienen que gestionar inventarios con los que garantizar los niveles de producción que demandan sus clientes. Disponer de esquemas de compartición segura de los datos, ayudará a las compañías a transformar sus procesos productivos para cumplir con los requerimientos de los modelos de economía circular.

Otro aspecto importante, a la hora de abordar los retos relacionados con los datos y los modelos de economía circular, es el cambio de enfoque del ciclo de vida de los datos. En un modelo de producción lineal, el dato muere con el producto. Las compañías no deben preocuparse por los datos asociados a productos que ya no existen, sencillamente se pueden borrar dichos datos. En los esquemas de economía circular, los datos deben acompañar al producto, durante todo su ciclo de vida. Por tanto, si el producto tiene un modelo de ciclo de vida circular, los datos deben tener el mismo tipo de ciclo de vida. Esto presenta un reto importante para las compañías, ya que se debe garantizar que el dato esté disponible, sea cual sea es estadio en el que se encuentre el producto, dentro de su ciclo de vida.
Todas las ideas desarrolladas anteriormente, como requisitos imprescindibles para que un modelo de economía circular tenga éxito, desde el punto de vista de la gestión de los datos, se unifican en una necesidad transversal al modelo. La creación de un ecosistema digital que permita implementar los nuevos modelos de gobernanza y ciclo de vida de los datos. Ayudando a incrementar la seguridad y confianza de los mismos, para garantizar, tanto el cumplimiento normativo, como los requerimientos necesarios para construir esquemas de economía circular eficientes.
La colaboración de los distintos actores y participantes, es esencial para abordar un proceso de transformación como el que requieren los modelos de economía circular. Sin una estrategia para el dato, los modelos de economía circular, están abocados al fracaso. No poder garantizar que la información asociada al producto es confiable, generará problemas de cumplimiento, al no poder garantizar los niveles de calidad de la reincorporación del producto al ciclo productivo.
Blockchain un habilitador de la economía circular
Por todo lo expuesto hasta ahora, no hay dudas sobre la necesidad de construir un esquema de ciclo de vida del dato seguro, trazable y verificable, que permita a los distintos actores que participan en los modelos de economía circular, poder confiar en los datos. Para construir procesos productivos más eficientes y sostenibles, soportados sobre sistemas de información más interoperables, con menos opacidad y reduciendo los riesgos de manipulación no autorizada de los datos.
La tecnología Blockchain tiene una serie de características, que la convierte en una aliada perfecta para construir modelos de gobernanza del dato, que transformen el ciclo de vida lineal, a un ciclo de vida circular, tal como requieren los esquemas de economía circular. Entre las ventajas que presenta, podemos enumerar:
- Garantizar la integridad de los datos, asegurando que no han sido manipulados de manera no autorizada.
- Aumentar la interoperabilidad de los datos, construyendo modelos de confianza, basados en el dato y no en la infraestructura.
- Disponer de un modelo de trazabilidad y auditoría del dato, que permita, no solo mantener una traza irrefutable de las operaciones realizadas sobre los datos, sino también, construir un modelo de evidencias que permita la irrefutabilidad en los procesos de auditoría.
- Construir modelos de identidad digital para los productos, permitiendo establecer esquemas de propiedad claros sobre los datos, que pueden ser compartidos, con las garantías necesarias para asegurar su integridad.
El éxito de los planteamientos de economía circular radica en la confianza que todos los actores del proceso, tengan en los datos que se manejan. Actualmente las compañías cuentan con sus silos de información, el proceso de cambio, no puede significar ir hacia un esquema centralizado de datos. Las compañías tienen datos estratégicos para sus negocios, que no pueden ser compartidos. Un modelo descentralizado, en el que se establezca la confianza suficiente en los datos, permitiría a las compañías desarrollar los procesos de transformación necesarios para adoptar los modelos de economía circular.
Blockchain como tecnología, puede ayudar a las compañías a transformar sus propios silos de información, para ser más seguros, interoperables con otras compañías y que los datos se puedan compartir, confiando que más allá de las fronteras de mi organización, no se han podido manipular. Establecer un modelo de identidad digital, que permita a terceros, ya sean clientes o proveedores, acceder de forma segura y trazable a los datos que maneja la compañía, ayudará a éstos a construir procesos más eficientes.
Un modelo descentralizado de gobernanza del dato, en el que las compañías mantienen la soberanía sobre el dato de su propiedad, pero se construye un modelo de compartición, basado en garantizar la integridad del dato, la seguridad, la trazabilidad y la accesibilidad. El esquema siguiente muestra un ejemplo.

Cada compañía mantiene el control de sus silos de datos, compartiendo de manera segura, un conjunto de datos, que puede ser consumido por los otros participantes. Implementando las reglas de acceso al dato necesarias, se pueden implementar procesos transversales a las compañías. Cualquier actor, incluido el consumidor final, puede acceder a los datos a los que se le haya dado acceso. De esta forma y cumpliendo los principios de soberanía del dato. Los participantes aumentan su confianza en todo el proceso, ya que pueden auditar toda o parte de la información que se maneja.
El esquema anterior, es una simplificación de lo que se puede construir. La implementación real, es algo más complicada, ya que no pasa por desplegar una infraestructura Blockchain para todo el proceso. La estrategía sería desplegar distintas infraestructuras blockchain, que permitan garantizar el modelo de gobernanza del dato. Sobre estas infraestructuras distribuidas, se pueden desplegar los distintos procesos asociados al producto. La tecnología Blockchain aporta la capa de identidad digital, seguridad, integridad y trazabilidad de los datos. Implementando conceptos tan complejos hoy en día, como la trazabilidad End-to-end de los datos.
Conclusión
La economía circular es un movimiento que ha venido para quedarse. Las empresas, gobiernos y consumidores están convencidos sobre las bondades, que la transformación de los procesos productivos, tienen tanto la eficiencia de los mismos, como para cumplir con los requerimientos de sostenibilidad que los gobiernos están imponiendo. Pero sin un modelo de gobernanza del dato confiable, construir una economía basada en la circularidad de los productos, será una tarea compleja y cara.
La tecnología Blockchain permite acelerar el desarrollo de la circularidad, construyendo soluciones basadas en la confianza en los datos y los procesos. Para que todos los actores involucrados puedan transformar sus procesos productivos, en base a un modelo de datos seguro e interoperabilidad.
En Kolokium desarrollamos soluciones basadas en tecnología Blockchain, que permiten a nuestros clientes incrementar la confianza y seguridad de los datos. Sobre esta premisa, se puede avanzar en la transformación de los procesos productivos, para ir de manera segura hacia un modelo que se acople a las necesidades de los requisitos de la economía circular.
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