“El Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) define interoperabilidad como la capacidad de dos o más sistemas o componentes para intercambiar información y utilizar la información intercambiada”
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La interoperabilidad de los datos se ha convertido en una necesidad estratégica para cualquier organización, independientemente del sector al que se dedique. Todas las organizaciones, ya sean públicas o privadas, tienen la necesidad de intercambiar datos. Poder cubrir dicha necesidad, ha pasado de ser una ventaja competitiva a una obligación para cubrir las necesidades de negocio. Hemos pasado de un modelo de acumulación de datos, en el que lo importante era poder recoger y generar datos, para ayudar a toma de decisión de negocio. Este enfoque cambia, hacia un modelo en el que el dato tiene que fluir entre organizaciones.
Pero este flujo de datos, no es un modo o capricho, la fronteras de las organizaciones se están diluyendo y cada vez es más complicado establecer dónde terminan y empiezan los sistemas de información de la compañía. En un entorno en el que reguladores, socios, clientes, consorcios demandan un flujo de datos, las organizaciones deben transformar su cultura del dato para cubrir las necesidades que impone el mercado.
Ya quedaron atrás los tiempos en los que el dato estaba perfectamente gestionado y custodiado por la organización. Los sistemas de información se conectaban con el propósito de compartir un subconjunto de datos muy limitados. Actualmente, este subconjunto se ha transformado en un conjunto enorme, que en algunos casos, supera a la propia organización. Estamos hablando de escenarios en los que los datos que usamos, ya ni siquiera son propiedad de la compañía, son datos de terceros, gestionados en plataformas externas, pero que podemos considerar críticos para el negocio.
Los errores que están cometiendo (casi) todas las organizaciones
En la mayoría de los casos, la presión para aumentar la interoperabilidad de los datos en las organizaciones, viene impuesta por la propia organización y la necesidad que Negocio tiene para incrementar la eficiencia y seguridad de los procesos de toma de decisión. Pero no se trata de un antojo de las unidades de negocio. La presión en muchas ocasiones se genera desde las obligaciones que imponen los reguladores, la necesidad de integrar nuestros procesos de negocio dentro de estructuras más amplias en la cadena de valor o los requerimientos y/o exigencias sobre transparencia y trazabilidad del dato.
Esta presión se traduce en muchas ocasiones, en implementar estrategias de interoperabilidad incorrectas. El foco se pone en acciones tácticas, sin tener en cuenta un planteamiento estratégico. La mayoría de las organizaciones se centran en:
- Construir conexiones entre sistemas de información, para poder implementar procesos que garanticen la interoperabilidad de los datos.
- Exponer de forma peligrosa datos, con el único objetivo de que sean accesibles.
- Gastar presupuesto en la integración de plataformas, sin tener en cuenta aspectos como la trazabilidad de los datos o la seguridad de los mismos.
Se genera una falsa ilusión de estar desarrollando una estrategia de interoperabilidad del dato en la organización. Lo que realmente estamos haciendo es añadir un nuevo talón de Aquiles a los sistemas de información de la compañía. Porque el objetivo de nuestra estrategia de interoperabilidad no es que estemos conectados, sino que podamos garantizar la calidad, seguridad y trazabilidad de los datos que forman parte de los flujos de entrada y salida, que estamos habilitando.
Sin un conocimiento real sobre los flujos de datos que provoca la interoperabilidad, comienzan a aparecer esos pequeños problemas, que pueden terminar afectando de manera irreversible al negocio:
- Falta de control sobre los accesos reales a los datos.
- Duplicación y generación de silos de información.
- Problemas de integridad de los datos y conflictos sobre el consenso y la seguridad.
- Creación de procesos manuales para la validación y autorización de los datos.
- Desconocimiento sobre el nivel de confianza real en los datos.
Es importante entender, que las estrategias de interoperabilidad en la organización no solo consisten en garantizar la compartición y el acceso al dato. Es esencial que tanto las áreas de tecnología como las de negocio, interioricen que la interoperabilidad implica acordar la forma en la que el dato se crea, se valida y se garantiza su ciclo de vida. El objetivo no es compartir datos, sino generar una estructura de confianza, tanto los flujos de datos, como en los propios datos. Para que nuestros procesos de negocio, socios, clientes y cualquier otro actor con el que tengamos que interactuar, puedan tomar decisiones confiables, sobre datos confiables.
La propiedad del dato, el elefante en la habitación.
Si existe un concepto que pocas organizaciones quieren replantear y es la causa de muchos de los problemas relacionados con las estrategias de interoperabilidad, es el concepto de propiedad del dato. Históricamente, un dato pertenece a una organización porque sencillamente estaba alojado en alguno de los sistemas de información. El esquema estaba claro, como está en mi sistema, el dato es mío. Sobre este esquema, se han desarrollado la mayoría de las estrategias y políticas de los sistemas de información de las organizaciones.
“…mis datos, mis reglas…”
Pero ésto ha cambiado, ahora mis datos, ya no están en mis sistema de información. Entonces ¿cómo puedo aplicar mis reglas? Y es aquí dónde surge el problema. Si no puedo aplicar mis reglas, el dato ya no es mío ¿cómo voy a confiar en ese dato?¿Puedo tomar decisiones de negocio en base a este dato?
Una estrategia pobre de interoperabilidad del dato, nos ha conducido a una situación complicada, por no decir peligrosa. Este es el elefante en la habitación, del que muy poca gente quiere hablar. Si mi estrategia de interoperabilidad se centra en conectar sistemas, sin tener en cuenta un modelo de gobernanza y propiedad del dato. Podemos generar un problema real de confianza, calidad y seguridad del dato.
Pero no solo veamos este problema desde la perspectiva de la propiedad del elefante. Meter el elefante en la habitación ha sido responsabilidad nuestra, el principal riesgo es perder el control sobre el dato. Pero existe un problema aún mayor y que muchas organizaciones no tienen en cuenta al establecer los planes o estrategias de interoperabilidad y es que les metan un elefante que no es suyo en su habitación. Este problema, que puede ser percibido como algo sin importancia, puede llegar a tener un impacto enorme para el negocio, por ejemplo ¿Qué ocurriría si los datos que recibimos de un socio o cliente son falsos, tienen un origen ilícito o simplemente han sido manipulados para alterar la toma de decisión de nuestros propios procesos.
Sin entrar en cuestiones técnicas relacionadas con la seguridad de las infraestructuras. Tener un esquema claro, de cómo funcionan los flujos de datos, qué datos transportan dichos flujos y poder garantizar en todo momento la propiedad de los datos, es un requerimiento imprescindible para cualquier estrategia de interoperabilidad que estemos planteando en la compañía. Tanto si se trata de una iniciativa del área de tecnología, como si es de negocio.
¿Cómo empezar correctamente?
Teniendo en cuenta, que más tarde o más temprano, nuestra organización deberá enfrentarse al problema de afrontar la necesidad de incrementar la estrategia de interoperabilidad. Es imprescindible establecer un plan que se ajuste a lls necesidades reales de los procesos de negocio y que reduzcan los riesgos al crear flujos de datos poco confiables.
Los objetivos principales que debemos perseguir son:
- Tener un modelo claro de propiedad del dato, con el que poder construir un modelo de acceso y seguridad.
- Establecer los controles necesarios, para medir la calidad del dato. Impidiendo en la medida de lo posible, que salgan o entren datos, cuya calidad no supere los criterios mínimos establecidos.
- Que los flujos de datos se soportan sobre modelos ágiles y dinámicos de intercambio de información. Esta agilidad es imprescindible en el actual entorno de automatización de procesos y tratamiento de datos. Si la organización apuesta por un modelo más estático, en un periodo corto de tiempo, se puede enfrentar a problemas relacionados con la calidad del dato o la trazabilidad.
- Poder garantizar la seguridad y el alineamiento con la regulación. Ya no solo somos responsables de los datos que generamos. También debemos garantizar que los datos con los que trabajamos, aunque no seamos los creadores, deben cumplir con reglamentos como GDPR. La monitorización del uso y la transformación de los datos, es crucial.
- Incrementar la eficiencia de los procesos de negocio. Las estrategias de interoperabilidad buscan reducir la fricción entre procesos, tanto internos como externos. Poder automatizar flujos entre sistemas de información. Reducir tareas manuales, identificar de manera irrefutable transformaciones e intentar disminuir errores operativos, permitirán incrementar la productividad de los procesos.
- Disponer de procesos que permitan verificar la trazabilidad de los datos, implementando modelos de gobernanza del dato, que condiciones las estrategias de interoperabilidad.
Estos son algunos de los objetivos que debemos establecer cuando estamos diseñando la estrategia de interoperabilidad para nuestra organización. Aunque estos objetivos son generales y deben acomodarse a las necesidades de cada organización, son un buen punto de partida para comenzar.
Aunque la lista de cosas que no deberíamos hacer puede llegar a ser enorme, creo que sería interesante enumera algunas de las cosas que no deberíamos plantear en nuestro plan de interoperabilidad.
- Tratar la interoperabilidad como un problema técnico. Pensar que estamos resolviendo un reto técnico, centrándonos en las herramientas de integración para generar los flujos de datos, sin tener en cuenta las repercusiones para los procesos y el negocio.
- Plantear modelos de integración punto a punto. Este es un problema, que por desgracia, encontramos en muchas ocasiones. Las áreas de tecnología se han centrado en conectar dos sistemas, sin tener en cuenta los problemas de escalabilidad o mantenimiento de los mismos. En un entorno de socios y clientes, cada vez más amplio y heterogéneo, debemos plantear soluciones de interoperabilidad que permitan adaptarse a esta nueva realidad.
- No establecer o incorporar modelos de gobierno del dato. Sin un modelo de gobernanza del dato, no existen responsables del mismo, no se controla la calidad, la seguridad o la trazabilidad de los datos. Todo esto convierte la interoperabilidad en una estrategia de conectividad de los flujos de datos, sin establecer una estrategia con respecto a la medición y monitorización del impacto de los datos en los procesos de la organización.
Blockchain como habilitador de la confianza verificable
Un análisis en profundidad del problema real de la interoperabilidad, es poder garantizar la confianza en entornos cada vez más complejos. Hemos saltado de un modelo en el que la confianza en el dato la otorgaba el sistema que lo alojaba. Si era un sistema confiable, el dato era confiable. Pero en entornos complejos y distribuidos, en los que múltiples sistemas están conectados compartiendo datos, la confianza no puede sostenerse sobre la infraestructura.
En este contexto complejo, tecnologías como Blockchain abordan el problema de la confianza, desde una perspectiva diferente. No se trata de establecer una arquitectura en la que podamos confiar, sino que se despliegue un modelo de datos sobre una capa de confianza, que permita a los distintos actores participar de manera segura en los procesos y flujos de información.
Esto supone un salto cualitativo y un cambio de paradigma. Mientras que los modelos tradicionales de interoperabilidad se basan en construir arquitecturas sobre sistemas de información que se consideran confiables. Blockchain traslada la confianza hacia el propio dato, consiguiendo que este sea:
- Trazable
- Verificable
- Inmutable
- Se pueda compartir de forma segura.
Trazabilidad nativa del dato
Uno de los principales retos que tiene cualquier estrategia de interoperabilidad, es poder asegurar el ciclo de vida del dato, teniendo en cuenta que éste atraviesa múltiples sistemas y organizaciones. Tanto la visibilidad como la trazabilidad del dato, pueden llegar a desaparecer en entornos tradicionales, lo que genera un problema de confianza en el dato por parte de aquellos actores que no tengan un control claro sobre el origen o las transformaciones que se han realizado.
Blockchain incorpora un modelo que permite registrar cada evento relevante que ocurra sobre el dato, ya sea la creación o las modificaciones. Poder trazar de manera irrefutable la transferencia del dato, ayuda a construir un modelo de propiedad sobre el mismo. Este concepto de propiedad del dato, ahora podemos exportarlo fuera de nuestros propios sistema de información, lo que se supone un hito revolucionario. Que podamos reclamar la propiedad del dato, aun cuando éste no esté alojado en nuestra propia infraestructura, es algo que puede transformar los procesos de negocio.
Reducir el principal punto de fricción en el contexto de la interoperabilidad, como es la falta de visibilidad sobre el camino recorrido por el dato, permite a las organizaciones incrementar la confianza de los flujos de información que se establezcan entre las organizaciones.
Implementar un modelo de trazabilidad real sobre todo el ciclo de vida del dato, permite los actores que participan:
- Disponer de un historial completo del ciclo de vida del dato.
- Auditar de manera autónoma cualquier proceso.
- Reducir las fricciones sobre versiones o integridad de los datos.
Propiedad y responsabilidad sobre el dato
Aunque la trazabilidad es una cualidad inherente a la tecnología Blockchain y quizás una de las propiedades más interesantes para poder garantizar la calidad del dato. Conceptos como propiedad y responsabilidad aparecen como nuevos elementos clave dentro del ciclo de vida del dato.
Disponer de un modelo de propiedad del dato, en un entorno complejo y heterogéneo, en el que los sistema de información de distintas organizaciones comparten datos, es uno de los principales retos a los que se enfrenta cualquier estrategia de interoperabilidad. La tecnología Blockchain permite implementar modelos de propiedad del dato, para dotar a los sistemas de información que se conectan, de una forma de compartir un modelo común de propiedad del dato. La tecnología blockchain permite establecer mecanismos donde:
- Se puede identificar de manera irrefutable qué identidad digital generó el dato.
- Se registran las identidades que los manipulan o transforman.
- Se pueden establecer reglas de acceso para decidir quién puede modificar o consumir un dato.
Pero lo interesante de la tecnología blockchain, es que se puede hacer todo esto de manera distribuida, evitando los modelos centralizados en los que delegamos en un tercero esta gestión. Por esta razón, la tecnología Blockchain es tremendamente interesante, ya que implementa el modelo de propiedad utilizando la propia infraestructura IT de los participantes.
Un error clásico, Blockchain como solución completa
El principal error que cometen muchas organizaciones, cuando plantean incorporar la tecnología blockchain a su estrategia de interoperabilidad, es considerar sustituir su actual modelo por una capa Blockchain, como tecnología para conectar sistemas de información.
Es importante no caer en este error, ya que la tecnología blockchain no es una solución para todo y en muchos casos, esta ha sido la principal causa del fracaso en gran número de proyectos y casos de uso, en los que se ha buscado aplicar Blockchain para dar más trazabilidad y seguridad a los datos.
Un enfoque correcto sería considerar la tecnología blockchain como una herramienta, con la que construir una capa adicional de confianza y seguridad. Esta capa permite a los distintos actores poder desarrollar, sobre entornos complejos, modelos de propiedad y confianza del dato. El objetivo principal, es poder utilizar esta capa para resolver conflictos de manera automatizada, sin la necesidad de intervención manual. Esto parece una quimera, pero con una implementación de un modelo de gobernanza del dato, con políticas de calidad y seguridad del dato, un modelo de propiedad y tener confianza sobre los datos que se manejan independientemente de los actores involucrados, podemos construir estrategias de interoperabilidad más seguras y confiables.
Por tanto, no debemos analizar el valor de la tecnología blockchain, como una herramienta para conectar sistemas de manera diferente a como lo hacemos ahora. Más bien, debemos entender que integrar esta tecnología con nuestras estrategias de interoperabilidad no pueden ayudar a responder algunas de las preguntas complejas a las que nos enfrentamos:
- ¿Conozco el origen real del dato?
- ¿Puedo confiar en el dato que tengo?
- ¿Quién lo ha creado o modificado?
- ¿Sé realmente lo que ha pasado a lo largo del tiempo con este dato?
Estas y otras preguntas pueden llegar a ser complejas de contestar. La tecnología Blockchain por sí sola no contesta a ellas, pero puede ayudar a construir soluciones que sí permitan contestar de manera correcta estas cuestiones.
Conclusión
En entornos cada vez más complejos, en los que se integran arquitecturas de distintos actores, en los que los datos circulan de un sistema a otro y en los que cada vez es más complejo conocer con seguridad dónde está el dato, quién lo está transformando o cuál es el origen real. En este escenario de enorme incertidumbre, se están construyendo soluciones para dar respuesta a las necesidades de Negocio, lo que puede convertirse en un problema real para nuestra organización, si no somos capaces de garantizar la calidad de los datos o la confiabilidad de los mismos.
Trabajar en soluciones de interoperabilidad que puedan garantizar la trazabilidad del dato, su propiedad o la integridad, se ha convertido en una necesidad crítica para cualquier organización. La tecnología Blockchain es una herramienta potente que permite construir soluciones más seguras y confiables, desplegando modelos descentralizados de propiedad del dato y garantizando la trazabilidad y auditoría de los mismos. Las necesidades de interoperabilidad que están demandando desde Negocio, está obligando a las áreas de IT a buscar nuevas formas de cumplir con estas necesidades. Buscando incrementar la eficiencia, pero sin disminuir la seguridad y confianza en los datos.









