La economía circular es una tendencia que ha venido para quedarse. La cantidad de ventajas que presenta el tipo de modelo productivo es incuestionable, frente a las desventajas del modelo lineal tradicional. En el post Blockchain y economía circular encontrarás una descripción de las ventajas y retos de la economía circular.
En este post quiero hablar sobre uno de los modelos más interesantes para implementar de forma eficiente la gobernanza de los datos en economía circular. Se trata de los modelos de Tokenización. Consiste en el proceso que nos permite digitalizar un activo, ya sea físico o digital (como un dato). Sobre el Token se pueden implementar un conjunto de acciones que permiten recoger derechos, transferir propiedad o registrar estados del activo. Normalmente los procesos de Tokenización están relacionados con implementaciones sobre tecnología Blockchain.
Puedes leer más sobre esto en el post De qué hablamos cuando hablamos de Tokenización. Tokenizar los procesos de gestión de los datos asociados a los activos de un modelo de economía circular, tiene ventajas como, poder implementar modelos de propiedad y trazabilidad sobre activos físicos. Generar procesos de incentivos para los participantes en los modelos de economía circular.

Ventajas de Tokenizar la economía circular
La principal ventaja que aporta la Tokenización a la economía circular, es ayudar a implementar soluciones para resolver el principal reto al que se enfrentan los modelos productivos circulares. Que no es otro, que la participación de distintos actores, que deben compartir de manera controlada la información asociada a los activos físicos. El reto no es sencillo y de hecho es el principal escollo al que se enfrentan las compañías cuando abordan modelos de economía circular, compartir la información.
Muchas empresas se centran en los activos, como productos, material de desecho o procesos de reciclado, sin analizar la importancia del proceso global o la interoperabilidad de los datos. Esto provoca modelos ineficientes, que no están construidos pensando en tener procesos de datos confiables y seguros.

Dividir el proceso
La economía circular se construye sobre los procesos y no únicamente desde la perspectiva del activo. Sin datos que avalen el ciclo de vida del activo, el modelo de economía circular falla. Por tanto, tan importante para el éxito de este tipo de modelos, es contar con procesos eficientes que manipulen y gestionan el ciclo de vida del activo, como el dato. Una vez que comprendemos la importancia de implementar procesos para el gobierno del dato asociado al activo, viene un segundo reto. Que los datos sean válidos a lo largo del tiempo que dura el ciclo de vida del activo.
Este reto no es baladí y presenta numerosos desafíos. la economía circular no es un proceso único, sobre el que se implementa todo el ciclo de vida del activo. La realidad es que la participación en dicho ciclo de vida, de actores de distinta naturaleza, los cuales implementan sus propios procesos, complica mucho la implementación de los modelos de gobernanza del dato. Una buena estrategía consiste en dividir el problema, en problemas más pequeños. Construyendo de esta forma un modelo que permite mayor plasticidad y ajustarse a la naturaleza de cada uno de los participantes.
Está claro que abordar la solución del problema, desde la perspectiva de un proceso único es erróneo e ineficiente. El objetivo entonces es dividir el proceso global, en subprocesos más pequeños, que tengan un alcance local a las organizaciones que participan. Este enfoque permitirá que cada organización implemente procesos ajustados a sus características y condiciones. Este enfoque necesita de un modelo de datos lo suficientemente confiable y seguro. Que pueda garantizar la validez de los datos, cuando éstos pasan de un subproceso a otro. Aquí es dónde entra la tokenización de los procesos de gobernanza de los datos.
Las organizaciones se centran en construir un subproceso que les permita tokenizar el activo con el que están trabajando. Al Tokenizar los activos, las organizaciones, no solo desarrollan procesos de trazabilidad sobre los datos, también consiguen construir modelos de datos confiables. Puede garantizar la calidad y confiabilidad de los datos, aunque dichos datos están siendo gestionados por la propia organización. Este concepto es sencillo, pero tremendamente potente.
Un ejemplo, supongamos que como empresa participamos en un modelo de economía circular relacionado con productos textiles. Este modelo cubre desde la recolección de los materiales naturales,hasta el proceso de reciclado de las prendas. Nosotros seremos los fabricantes del hilo con el que se confeccionan las prendas. Somos una parte pequeña, pero importante. Nos centraremos en el modelo de gobierno del dato. Para este modelo, como proveedores, nos solicitarán cierta información sobre nuestro producto (tipo de fibra, país de origen, cumplimiento normativo, porcentaje de material reciclado, etc). Esta información es necesaria para nuestros cliente, ya que la deben incorporar a sus propios procesos, para cumplir con los criterios de circularidad del modelo. Tenemos dos opciones para implementar nuestro subproceso de gobernanza del dato:
- Un modelo tradicional, en el que los datos los transferimos al cliente y éste confía en que la información que le hemos facilitado es correcta.
- Un modelo tokenizado, en el que hemos implementado un proceso de tokenización de nuestro activo. Es sobre este token en el que se construye el modelo de gobernanza del dato.
El siguiente diagrama muestra un ejemplo del modelo tradicional, en el que los datos fluyen en una dirección. Los procesos de verificación de los datos, son costosos de implementar y en muchos casos no son lo suficientemente confiables para justificar su implementación.

El proceso funciona sobre un modelo de confianza en la veracidad de los datos, sin la capacidad para que puedan ser comprobados. Esto genera un problema, que puede ser aprovechado por empresas u organizaciones para socavar la confianza del proceso. Alterar los datos, para presentar una situación, mediante datos manipulados, que no corresponde con lo que ha ocurrido en realidad.
La segunda opción permite construir modelos más seguros y trazables, incrementando la confiabilidad que tienen nuestros clientes sobre nuestros datos. Asegurando que no hemos podido manipular los datos y que exite una trazabilidad de los mismos.

Tokenizar un activo mediante tecnología Blockchain, garantiza la trazabilidad de los datos asociados al activo. Un cliente podría verificar los datos asociados al activo de manera sencilla, obteniendo los datos sobre los que tuviera visibilidad. Este enfoque tiene como objetivo abrir nuestro sistema de información, para conseguir incrementar la transparencia y trazabilidad. Al fin y al cabo, pretendemos incrementar la confianza que nuestro cliente tiene en los datos que hemos compartido con él.
Asegurar la veracidad de los datos que recibimos es esencial para la toma de decisiones en nuestros procesos. Si quiero cumplir con ciertos criterios de sostenibilidad, para garantizar que mi producto puede venderse en un mercado concreto, es imprescindible, que los materiales y/o servicios que contrato a proveedores cumplan dichos criterios. Poder verificar de manera confiable los datos que los proveedores comparten conmigo, es esencial para construir modelos de negocio que cumplan con los criterios de sostenibilidad y economía circular.
Propiedad y transferencia de valor
La tokenización de activos, dentro de los modelos de economía circular,presenta una ventaja, que es compleja de modelar fuera de este proceso de tokenización. Gestionar la propiedad de un activo, ya sea un activo físico, digital o intangibles (como huella de carbono) es un proceso complejo. Requiere de la existencia de una relación inequívoca entre el activo y el propietario. En muchos casos la propiedad se demuestra con la posesión del activo en sí o de otro elemento que lo manifiesta. Por ejemplo un contrato de compra-venta. En modelo de circularidad, en los que demostrar la propiedad de los activos es complejo, más cuando hablamos de activos que son particionados (piezas) para su reciclado o reprocesado.

La tokenización permite construir un esquema de propiedad del activo, que garantiza la trazabilidad a lo largo de todo su ciclo de vida. Recordemos que la tokenización actúa sobre los datos que acompañan al activo a lo largo de su vida útil, permitiendo implementar un modelo de trazabilidad a lo largo del tiempo. Esta capacidad para demostrar la propiedad del dato, que representa o acompaña al activo, es una de las ventajas más importantes de los procesos de tokenización.
Uno de los productos que se obtienen al construir un modelo de propiedad mediante la tokenización del activo, es contar con un proceso de transferencia del activo. Al transferir el token, que representa el activo, implementamos la transferencia del propio activo. Con esto podemos desplegar modelos de transferencia del valor de 1 a 1 y de 1 a N. Se abren un número importante de posibilidades, en las que la propiedad del activo, puede ser dividida tantas veces como sea necesario, generando nuevos patrones de propiedad.
Este concepto disruptivo sobre el modelo de propiedad que habilita la tokenización, tiene un impacto importante en los procesos de circularidad. Permite ampliar la participación en el proceso, más allá de los actores tradicionales. Lo cual permite incorporar nuevos participantes que aporten un valor agregado al proceso, como mercados secundarios o derechos económicos sobre activos.
Incentivos de participación
Uno de los principales retos de los modelos de economía circular, es conseguir la participación de los distintos actores. La transformación del modelo requiere de un esfuerzo, que en muchas ocasiones los actores no están dispuestos a realizar. Incentivar la participación es una de las tareas más importantes, ya que es la clave del éxito para implementar la circularidad en el proceso productivo.
Los modelos de economía circular se construyen sobre una base de participantes muy heterogénea. Hay empresas grandes, medianas y pequeñas, organizaciones sin ánimo de lucro, consumidores particulares, entidades gubernamentales, etc. Esta naturaleza heterogénea presenta dos retos para la implantación de modelos de economía circular:
- La trazabilidad y gobernanza de los datos. Este reto puede ser salvado mediante la tokenización de los datos asociados a los activos, tal como hemos visto hasta ahora.
- La participación de los distintos actores. Este otro reto es más complejo de implementar, ya que requiere de customizar los incentivos de participación en base a la naturaleza del actor.
La tokenización es la herramienta perfecta para implementar modelos de incentivos. Hasta ahora hemos visto, cómo podemos tokenizar un activo y las ventajas que obtenemos para construir modelos de economía circular más seguros y confiables, desde el punto de vista del dato. Podemos modelar el activo como un token, el cual utilizamos para poder trazar datos y operaciones realizadas sobre el activo. Además existe un esquema claro e irrefutable de propiedad y se pueden implementar procesos de transferencia del valor del activo.
Con todas estas herramientas, se pueden construir modelos de incentivo de participación, en los que los distintos actores, pueden demostrar su participación en el proceso. Esto permitiría desarrollar modelos, en el que los incentivos pudieran ser:
- Repartir de manera proporcional, los beneficios obtenidos por el procesamiento del activo en una fase particular o en todo el ciclo de vida.
- Demostrar la participación en parte del proceso, para obtener beneficios colaterales (reputación de marca, cumplimiento normativo, etc)
- Generar mercados secundarios.
- Obtener descuentos en productos por demostrar la participación en el reciclado de esos productos.
El token como un activo programable
Ya hemos visto a lo largo del post, que podemos definir el proceso de tokenización, como la implementación de un modelo de datos, que representa a un activo del proceso. El token representa al activo dentro del sistema de información, lo que permite construir procesos de trazabilidad de los datos asociados al activo.
La implementación de los procesos de tokenización suele hacerse sobre tecnología blockchain, gracias a las capacidades que tiene esta tecnología para construir procesos trazables y verificables. Además de estas características, la tecnología blockchain aporta otra ventaja muy interesante y es que permite programar el comportamiento del token, en función de las necesidades del proceso de negocio. Poder modelar el comportamiento del token significa que podemos implementar el comportamiento del activo. De esta forma, cualquier operación que se pudiera realizar sobre el activo, tendría su reflejo en el token, con el objetivo de registrar datos y operaciones.
Otra de las ventajas de disponer una forma de programar el comportamiento del activo o al menos del comportamiento del token que lo representa, es que los sistemas de información de los distintos participantes pueden interactuar con el token. Con el propósito de cambiar estados o actualizar datos. Esto puede ser utilizado para manejar el activo o conocer de manera fiable información relacionada con el activo. Además el token puede desencadenar operaciones, en función de condiciones. Por ejemplo, podríamos programar un Token para que envíe cierta información del estado a un participante que la solicite. Cambie la propiedad del activo en función de unas condiciones concreta o en el caso de que exista un programa de incentivo, que el token reparta los incentivos entre los distintos participantes de manera automática. Las posibilidades son enormes.
Conclusión
La implementación de procesos de tokenización en modelos de economía circular es un paso decisivo hacia sistemas de producción más eficientes, sostenibles y transparentes. Conseguir la conexión entre el activo y el dato que lo representa, nos ayuda a construir esquemas seguros de propiedad y de transferencia del valor. Lo que genera mayor confianza entre los participantes del ciclo. Reducir las fricciones operativas y administrativas es esencial para los modelos de economía circular, en los que la diferencia entre los participantes es tan grande, que la falta de confianza puede desincentivar la participación.
La transformación del proceso lineal de producción y consumo, hacia un modelo circular, genera un marco de innovación. El cual es idóneo para la aparición de mercados secundarios más justos y dinámicos, incentivando la cultura circular y creando nuevas oportunidades económicas para los participantes. Estas iniciativas están vinculadas al impacto medioambiental positivo y al cumplimiento de los criterios de sostenibilidad.
La economía circular tokenizada, no es únicamente una innovación tecnológica. Es una habilitador del cambio de modelo productivo, hacia un modelo regenerativo. En el que los recursos pueden ser identificados, valorizados y reintroducidos en el sistema productivo con garantías.
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